sábado, 27 de septiembre de 2008

LA VOLUPTUOSIDAD A PROPÓSITO DE LA CRUZ .

En el blog de una amiga Española, la misma que hace un tiempo me hizo un comentario, vi un link sobre BDSM que no pude dejar de pinchar; en él me encontré con una galería de fotos muy bonitas y artísticas y que tenían un acápite sobre crucificadas. Los que conocen mi afición y casi fetiche por éste tipo de imágenes saben que no puedo, una vez visto esos enlaces, sino averiguar lo que hay en ellos. Pinché y me encontré con la fotografía de una mujer crucificada desnuda (por supuesto) muy curvilínea, con un muy lindo cuerpo y con la cabeza cubierta por una capucha. He visto muchas de ellas en mis navegaciones por internet pero esta me llamó especialmente la atención y me motivó a hablar de este tema que tanto me obsesiona.
No se ve el rostro de la fémina, pero tal vez por eso mismo, por el misterio que sugiere la imagen o por el juego de sombras y contrastes (es en blanco y negro) que hace resaltar las líneas del maravilloso cuerpo de la modelo, me pareció una gran fotografía. Doy por establecido que no tengo un gusto desarrollado en las artes plásticas y ésta es la opinión humilde de un lego. Demás está mencionar la erección que siempre experimento con las imágenes de mujeres (desnudas) en la cruz, sin embargo debo decir que etas fotos en particular (o dibujos) me conmocionan de una manera especial, me provocan un sentimiento de admiración hacia el cuerpo femenino, hacia el cuerpo sometido de esa forma, un gusto que creo va más allá de lo lujurioso o lo erótico o puede que, sin dejar de ser lujurioso (ese sentir) me meta en una dimensión desconocida de lo sexual.
Claramente se trata de un gusto ligado al BDSM o sadomasoquismo, mas fotos de otro tipo (que también me excitan) como de mujeres atadas o azotadas, encadenadas, no alcanzan a provocar lo que la crucifixión femenina logra. Es difícil explicarlo: hay lujuria, admiración estética, sadismo, compasión, emoción, admiración ante un supuesto enfrentamiento al dolor, ganas de ser un consolador o liberador, un secador de lágrimas; un cúmulo de sentimientos encontrados y contradictorios que tal vez no sean más que una calentura, extravagancias con dejos de fetichismo. Algo parecido me sucede con las suspensiones, es decir la tortura de la mujer colgada, especialmente de los brazos; digo que es algo parecido ya que la cruz es mi fuerte.

En un artículo escrito por Tarquinius Rex se habla de todo esto. En él se dice que la postura del cuerpo estirado hace que este se estilice: sube el pecho, el abdomen se aplana, se marcan los músculos por la tensión, en definitiva el cuerpo da señales de esfuerzo, tensión física y psíquica lo que gatilla el deseo sexual y la admiración estética de quien observa. Evidentemente yo adscribo a esa opinión y no podría haberla graficado mejor a como lo hace don Tarquinius Rex. Pero lo singular de todo esto es que esta lujuria sádica va acompañada (en mi caso) de compasión hacia la crucificada, una compasión que me enternece y que hace despertar deseos totalmente opuestos a los de un sádico. Estos últimos (los sentimientos de ternura) a su vez, no dejan de provocar lujuria. Son dos rios cuyas aguas son incompatibles pero que al final llegan al mismo mar; sin embargo, la lucha de estos sentimientos sigue persistiendo y al igual como describe Tarquinius en su artículo, hubo momentos en que la culpa por tener estas fantasías afloraron.
Fui educado en el respeto hacia los derechos humanos, en los cuales creo, así como en la dignidad de todo ser humano. Jamás se me ocurriría llevar a la práctica una tortura de este tipo a una mujer, aunque se me garantizara impunidad, es más, aunque el mundo cambiara de tal manera en su cultura, que actos terroristas de este tipo se legitimaran, o si se tratara de la condena de alguien endiabladamente perverso que nos llevara a pensar que un castigo así fuera de toda justicia, no admitiría dicho suplicio (aunque se tratara de una tirana sanguinaria y bella, malvada a ultranza, un súcubo perverso). No obstante todo ello no dejan de excitarme dichas imágenes fantásticas y creo que me gustaría ver algún filme de este tipo, de los que he sabido se pueden hallar en la red y que nunca he visto debido a mi ignorancia en materias de informática y manejo de internet.
Por todo lo dicho entiendo el BDSM como un juego, un juego sexual, una representación teatral en que los libretos han de estar estudiados, ensayados, discutidos y previamente acordados, sin posibilidad de imposiciones incondicionales. Es un juego de adultos, así como cuando las niñitas juegan a "las tacitas"o a "la mamá" , o los niños a los "soldados", en que en realidad, las niñitas no son mujeres adultas ni los niñitos soldados en una guerra. Lo anterior no significa que no se piense en provocar o sentir dolor, de hecho debe haberlo (se trata de sadomasoquismo) como dolor hay en una pelea de box (que no es una riña real) mas este debe ir controlado, lo que está enmarcado por el acuerdo previo.
Pero yo estaba hablando de la crucifixión femenina o mejor dicho, de la fantasía sexual de la crucifixión femenina, porque está claro que es una fantasía.




Es muy difícil llevarla a la práctica, aún de manera segura. La manera segura es la con amarras y por un tiempo prudente que no conlleve lesiones, nada de clavos o cosas por el estilo (ni siquiera pienso en las que se llevan a cabo durante Semana Santa en Filipinas). Es difícil por los recursos que demanda y el espacio que requiere. Debemos confeccionar la cruz, tener las amarras, un lugar tranquilo y seguro etc. Por lo anterior (la imposibilidad de llevarla a la práctica) y, habida cuenta de mi fijación, hubo un tiempo en que pensé en elaborar mi propia fantasía a nivel de creación literaria. Me encontré con la sorpresa de que en internet no son pocas las narraciones y cuentos y hasta poemas de esta especie, así como filmes; ciertamente no era el único con esta obsesión; ante ese panorama desistí. Me había encontrado con relatos realmente buenos (Y de calidad, lo que es mucho decir) a este respecto. ¿Qué novedad podía aportar? seguramente repetir lo que antes ya habían escrito otros. Una página dedicada al tema me llevó a descubrir la fotografía de una modelo, con un video-performance en que se mostraba a una "crista", esto es, una representación de la pasión de Jesús pero en versión femenina. Tenía cruz, corona de espinas, flagelo, soldados romanos, clavos, simulación de azotes y sangre; toda una producción, nada grotesca, ni siquiera porno y muy breve (de unos 26 segundos). Hace unos años se representó en mi país (Chile) un cuadro parecido en que una actriz (P. Rivadeneira) era crucificada simulando a una crista y teniendo por taparrabos la bandera nacional; causó gran polémica en su momento, mucho más de lo que provocó el performance de madonna. Pensé que podía hacer una parodia de la vida, pasión y muerte de una Jesusa. Sería un relato largo, tal vez reescribir el evangelio. En el momento de la flagelación, por supuesto, incluiría la violación por los soldados de aquella Crista. Todo lo demás sería igual (prédica, hechos, milagros) incluída la resurrección. Cláramente sería considerada una herejía y falta de respeto.
Si pensamos en el aspecto lujurioso del hipotético cuento-parodia yo estaría de acuerdo en que algo de sensualidad atrevida y hereje tendría, pero si le quitáramos ese detalle (violación ) a mi entender, y éste es mi personal punto de vista, nada de ofensivo tendría. Sin embargo "ese detalle" no podría quitarse, aunque la violación no se incluyera ya que la Jesusa de todas formas habría de ser crucificada desnuda como lo eran todos los condenados a muerte por los antiguos romanos. Una exhibición así claramente era para humillar y, en el caso de las mujeres, llamar a la lujuria morbosa de los espectadores (aparte del fin atemorizante a la población de un estado terrorista y fascista como el romano). Cuando armaba mi proyecto mentalmente pensaba que la faceta tierna, amorosa, compasiva y redentora del salvador se vería exaltada con la versión femenina de Cristo. Se hablaría de "la hija" de Dios o de la "hija" de Diosa o de la Madre en vez del Padre, habría una Pedra, una Juana, una Judas-mujer o arpía traidora o envidiosa. Todo estaría dado vueltas en cuanto a género. Fue allí donde tropecé y di en la cuenta en que el proyecto era inviable. ¿Cómo podría recrear la Palestina antigua, su contexto histórico, la sociedad de ese momento y lugar con una Jesusa? era inconcebible una mujer predicadora en una sociedad patriarcalista y machista a ultranza. Además pensemos en las apóstolas ¿mujeres que dejaban su hogar para seguir a la maestra? la historia aparecía absurda e inverosímil ¿y el papel de María Magdalena?, el Mario Magdaleno ¿un puto de la época tal vez? ¡absurdo¡. Nada tenía sentido en esa parodia.
Me encontré en una web con algo parecido a lo que pensaba hacer. Era la "historia de Petra", un cuento escrito en alemán (hube de usar un traductor para leerlo, de alemán no tengo idea).
Petra, mujer "celote" y guerrera (celote: Partido político extremista judío de la época) y contemporánea de Cristo, era capturada por los romanos y condenada a la cruz por alzarse contra la dominación romana. Todo el flagelo y muerte de Petra era igual al del Salvador, incluido el lanzazo que el soldado da a Jesús, una vez muerto. Dicha historia reforzó en mí la idea de que la parodia no me dejaría conforme. Aunque en el relato de Petra no se usó la figura del cristo-mujer sino la de una rebelde extremista, el cuento tampoco era creíble, al menos en su aspecto histórico; el delito de Petra era la sedición ¿Una mujer metiéndose en política y más encima a través de una acción armada? en la sociedad judía de la época no era posible ¿y qué hay con esos detalles?, ¿para qué tanta rigurosidad histórica? , el relato sería calentón y sado de todas formas, como lo es la "historia de Petra". Eso pensé pero ya dije que historias de mujeres crucificadas abundan en los espacios BDSM de internet, en todos los idiomas y yo no estaba dispuesto hacer otro más, igual a muchas ¿para qué?. Es así como desistí. Eso sin mencionar las molestias que causaría en muchos, lo que tampoco era mi intención.


Hace poco había vuelto a las andanzas. Estaba escribiendo un cuento, ambientado en el imperio romano. Un hombre, especialista en crucificar, era llamado a hacerlo con una esclava fugitiva. El tipo gozaba cuando su trabajo recaía en mujeres. Imaginé que se enamoraba de la esclava cuando era flagelada, más que amor, una pasión extraña se apoderaba de él, una lujuria incontenible al verla retorcerse con cada latigazo caído en su desnudo cuerpo. Cuando le tocaba ponerla en la cruz, él, so pretexto de debilidad del madero, decidía clavarle los pies en el empeine y no en la articulación de los tobillos; para hacer esto los ponía en una plataforma, lo que no era habitual en la manera de crucificar de los romanos. Toda una excusa para no tener que romperle los huesos. Lo mismo hacía con las manos; no clavaba sus antebrazos, sino las palmas y cuidando de no lesionar la estructura ósea. El protagonista gozaba grandemente con el martirio que le causaba a la condenada, pero a la vez le provocaba una profunda compasión y enternecimiento. Le daba de beber, la acariciaba y consolaba. Finalmente pedía hablar con el dueño de la esclava y comprársela a un bajísimo precio habida cuenta de la probabilidad de no sobrevivir o si lo hacía, la esclava quedaría inútil después de haber estado en la cruz (esto era habitual en aquella época y se usaba el comprar esclavos crucificados). El Amo accedía y entonces el hombre la bajaba del madero y se la llevaba a su casa. La cuidaba, la sanaba de sus heridas y se quedaba con ella transformándose en una esclava fiel y amorosa. La historia tenía un final feliz y medio cursi pero en fin ....... no tengo tiempo para escribirlo ahora y puede que jamás lo tenga, aunque nunca se sabe jajajajajajaja. Si alguien quiere hacerlo he aquí la idea y tómela pero diga que fue a partir de esto que leyó.
FIN.

3 comentarios:

BELMAR dijo...

(( No es malo el sitio de videos, pero prefiero
imágenes más pulcras y estéticas...
ya sabes, ordenaditas como mis blogs, jeje. ))

Ana Otos dijo...

El sexo es lo mas bonito que existe en esta vida.
Tengo en mi prima Ana,a mi exclava.Lo es por decision propia y por que ,supongo,le gusta.Nunca pone ibjecion a nada de lo que hago con su precioso cuerpo.
De todo hago en su cuerpo:-prostitucion(por placer de verla follar con otro o otra),-guey(con polla de latex),-lesbianismo,-exivicionismo,-zoofilia(con perro),-orgia(de machos,de hembras o de ambos los dos)y sadomasoquismo(latigo,deoilacion por fuego,etc).
La verdad es que lo paso muy bien con su cuerpo exclavizados.
Un dia,no hace mucho,despues de haberla follado y torturado,la crucifique.Me parecio muy excitante verla sufrir colgada de un madero,ver como respira peor cada minuto que pasa,ver sus manos amorotarse es sensacional y los pies no digamos,vwer como sus ojos piden clemencia me hace muy superior a cualquier mortal.Es una pasada el crucificar a alguien y ver como se va deteriorando y sabiendo que si no pones remedio morira entre angustiosos espamasmos al no poder respirar suficientemente.
Volvere hacerlo.

Anónimo dijo...

ey muchachos como convenso a una chica a dejarse crucificar sin matarla